MADRE TE DEBO LA VIDA
Hay un ser a quien le debo yo la vida
cual flor que alumbra el campo con su ardor
es ella, mi mamita tan querida
quien pura me regala siempre amor.
Es sol que alumbra claro cada día
por quien contemplo el mundo sin desvío
sus manos me regalan alegría
y es aire fiel que alienta el pecho mío.
Es fuente de pureza en mi destino
del dulce fruto suyo yo bebí
alfombra roja tiende en mi camino
su mano guía desde que nací.
No existe ser que pueda compararla
ni sombra que su luz haga imposible
en cielo miro brilla al contemplarla
su pecho eterno igual inmarcesible.
Por eso ahora entrego mis cantares
ofrenda fiel de amor puro y sincero
mamita, en ti reposan mis pesares
y en tu calor encuentro mi sendero.
Colombia.
D.R.A.
jureme.