Cada vez que nos veíamos
solo de amor yo le hablaba
y ella se quedaba pensando
con una fijada mirada.
Un día de forma directa
dijo que no me aceptaba
y yo lo tomé como un reto
una historia de amor se iniciaba.
No había forma de saber
si yo a ella le gustaba,
aunque no me había aceptado
de su rechazo dudaba.
Yo no perdía la esperanza
que ella un día cambiara,
la continúe cortejando
esperando que me aceptará.
Un día le pedi una cita
y repeti mi declaración,
ella me dijo sonriendo
que aceptaba mi proposición.
Si sientes amor por una mujer
nunca te des por vencido,
debes seguir insistiendo
para hacer con el amor un nido.
Alejandro Díaz Quero
Villa de Cura,04/05/2026.