Caminaba por el mundo sin un rumbo claro, hasta que apareciste tu con tu belleza real, y mi existencia cambió completamente ese día.
Compré un ramo de flores frescas para ti, te las entregué con mis manos y mucha emoción, quería verte sonreír y demostrarte mi afecto.
Te ayude a pasar momentos muy agradables, fueron días de ternura y mucha calma, donde el tiempo se detenía dónde hablábamos.
La vida nos dio lecciones sobre la marcha, aprendimos juntos a valorar cada segundo, compartiendo la realidad de forma sincera.
Siento por ti la emoción más bella del mundo, un amor puro que no tiene ninguna mentira, porque eres la mujer que mejor influyó en mí.
Doy gracias a la vida por haberte conocido, y doy gracias al amor por permitirme sentirlo, estos momentos tiernos son mi mayor tesoro.
Seguiré viviendo en este planeta Tierra, motivado por el recuerdo de lo que vivimos, celebrando siempre que existes y que te amo.
Un sin fin de querencias; flores para ti, besos van y vienen con el suspiro tan fuerte como la brisa en el mar.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
08-05-2026