El silencio no está vacío.
Es el cuarto donde la voz de tu padre
todavía te dicta la cara.
Es la herrumbre de los días
fingiéndose destino.
Pero baja más.
Donde la brasa aún no tiene dueño.
Allí hay un dialecto sin cicatrices,
una sílaba que no espera
Antonio Portillo Spinola ©️