En abril tus espinas se clavaron en mi corazón,
mi alma lloró de dolor
y tu hermoso color se desvaneció.
El cielo te abrió sus puertas
y las nubes te acogieron con suavidad.
Al abrir mis ojos,
a mi lado ya no estás.
Septiembre te vio florecer
para que al llegar,
el otoño se llevara todo tu querer.
Mi alma lloró de dolor,
mis ojos perdieron su color.
Esa hermosa rosa,
sus pétalos perdió,
y sus espinas se clavaron en mi corazón.