Hartazgo de este juego monopólico.
Del 1% que nos usa para hacerse rico.
Mientras títeres ineptos dirigen.
Están jodiendo desde el origen.
Y el resto sufre por sus decisiones.
Pero se justifican con falsas razones.
Con tal de seguir robando dinero.
Blablando siempre un discurso embustero.
Sus ojos no ven más allá de su persona.
Y cada quien tiene su propia corona.
A veces con ideas torcidas, llenas de odio.
No son salvadores, sino un mismo demonio.