Angel Samuel

El reloj de la Ira

Esas ganas de destruir el mundo
En un abrir y cerrar de ojos, en segundos,
No es más que un vaivén de tristeza,
Pues no se podría sentir más impotencia.

De aquel hecho tan, pero tan rebuscado,
Como el de amar y no ser correspondido,
Como el de vivir en un mundo injusto,
Pero sé que habrá un futuro justo.

Pues aquel que se enoja con justa razón,
Pues él y el entorno sienten decepción,
Por eso el aire sale y la paz entra al pulmón,
Y su alegría vuelve a saltar en su corazón.

Aunque la ira vergüenza traiga, lo vale,
Ya que hay que aprender a soportarse,
A ser mejor con uno y con los otros,
Antes de explotar entre todos.

Autor: Samuel Fuentes