Nkonek Almanorri

IRRESPONSABLES.

 

 

 

Todas las democracias empiezan siendo mortales y por actos irresponsables todas acaban siendo criminales: los tiempos actuales no sólo nos lo están diciendo sino también demostrando, y lo peor: nos negamos a reconocerlo. Miedo.

 

Leyendo un artículo de Guillermo Altares sobre la novela “Irresponsables”, del escritor e historiador Johann Chapoutot, éste la comienza haciendo referencia al nombramiento de Adolf Hitler como canciller de Alemania en enero de 1933; desde el primer momento de esta lectura veo que de lo que se trata es de hacer ver y saber a los lectores hoy de cómo, por imprudencia, estamos volviendo a cometer los mismos errores del pasado, en este sentido no vemos cómo la democracia más avanzada, o una de ellas, en Occidente de principio del siglo XX, la República de Weimar, acabó destruida, ¿Quiénes fueron los responsables de hacer llegar a Hitler a lo más alto de la Cancillería de Alemania?, todo esto a pesar de que nunca había ocultado su racismo y su odio hacia los judíos.

 

El relato y comentario de Johann Chapoutot en esta novela está lleno, repleto, de personajes siniestros (algunos con gran similitud ideológica a muchos de hoy, todos disfrazados de demócratas pero a la vez fascistas reconocidos); está Alfred Hugengbergm, un todopoderoso de la prensa en la Alemania de los años 20 y 30 y que, como otros empresarios  utilizó todo su poder económico y mediático para hacer subir al fascismo; también un tal Rupert Murdoch que años después hizo lo mismo: tomar decisiones equivocadas cara a la sociedad, o quizás no tan equivocadas; con todos ellos ocurrió que después de la caída del nazismo huyeron a la América del Centro y el Sur hoy aún colonial, muchos también se quedaron en España bien protegidos por el régimen fascista de Franco. La mayoría de estos “empresarios”  creyeron que iban a ser, serían, controlables una vez llegaran al Gobierno: esto nunca fue así, se vio después y se sufrió.

 

Hoy en Europa está sucediendo algo así de nuevo: la supuesta derecha liberal y “democrática” está siendo abordada y relegada a un segundo plano por este fascismo ideológico con poder económico sin saber que cuando lleguen al poder caerán en sus garras. Al tiempo.