Me perdí en un pensamiento
tan profundo como mi conciencia
Recordando amado mío
lo que se extraña
Me perdí nadando en el vacío de las sensaciones
Que paz, que libre, que nada
Flotando en el éter
de lo que pudo ser
de lo que se extraña
Me perdí en un pensamiento tuyo
ignorante del ruido que me asecha
y de la pena que me envuelve.
Hasta que algún día despierte
amado mío
y así al fin verte
tan libre, tan tú, tan nada.