Durante nueve meses estuviste en el vientre de tu madre,
¡Ella! bella y hermosa cedió a tu capricho de formarte,
hiciste de su morada un molusco, pues así tú lo transformaste,
convirtiéndolo en tu sagrado recinto.
Fortaleza frágil, dulce, tierna y deslumbrante,
adherida así gobernaste,
Perla te nombraron por el destello
que en tu nacimiento reflejaste,
arribaste en dos corazones que llenos de alegría
y felicidad les perseveraste.
Soni