Darío Méndez

Los dibujos en mi pared

No dibujaron una casa

ni un cielo correcto.

dibujaron algo que 

no sabían nombrar

y lo dejaron pegado

para que no se fuera.

 

El amarillo no es sol

es un llamado

una forma de decir

“mirame”

sin saber todavía la palabra.

 

El azul no es el cielo

es un lugar donde quedarse

cuando el mundo se mueve demasiado.

 

Hay un negro

que no da miedo

porque alguien lo sostiene

desde adentro.

 

Y esas manos abiertas

no están saludando

están midiendo la distancia

entre su cuerpo

y el mío.

 

Yo paso

los miro

 

no los toco 

demasiado

porque sé

que si acerco

 la mano

 

todavía están

 tibios.