Andrajoso y con
la barba larga,
se desplazaba,
entre una calle
y otra...
Sin rumbo, sin
otro aliciente
que llegar a
la bocacalle,
y descubrir
un banco donde
derrumbarse.
No sabía el
tiempo que
el alcohol, y
otras sustancias
lo habían apartado
del camino.
No fue fácil,
los primeros días
pero luego la
costumbre, fue
más fuerte
que los viejos
hábitos de
familia y de
trabajo.
(rosi12)