Alberto Escobar

Solitud

 

...con todo mi camino 
a verme solo. 

—César Vallejo. 


Soledad,
eco que reverbera,
soledad, páramo
cualquiera abierto
entre ventana y puerta,
desierto, maleza
de invisible argamasa,
y un reloj en la mesita
da una tras otra horas
que solo tú oyes.
Soledad —que no solitud,
querida, deseada—, cuerpos
que no existen salvo el tuyo,
y una inmensidad catedralicia
constriñe la noche, 
fantasmas de la infancia
se reeditan, renacen
por sorpresa desde manantiales
extinguidos para siempre.
Soledad, atronador silencio,
pensamientos que hallan hueco
que en el solar de esa cama,
y se amalgaman, torniquetean
la frente cual corona de espinas
exprimiendo mis secretos,
estrujando una migaja de esperanza
aún restante en algún rincón,
hundiendo en la trama del colchón
un cuerpo ya casi inerte, exhausto. 
Soledad, solitud, condena, bendición.