Mil vaggio

Delirio.

Sé que las horas vienen y convocan al retiro,

que el fuego se aletarga,

que la luz se diluye,

y todo lo ocupa el abismo de la oscuridad.

Sé que no hay algoritmo para la vida,

ni vela que ilumine la esperanza eternamente.

Yo, que ahora existo, dejaré solo un silencio y un suave eco que se diluirá en un par de días.

Sé que el tiempo golpea como un mar bajo la tormenta.

Escribiré mi testamento: dejo mis sueños y mis ilusiones inconclusas a cualquier osado personaje que busque en las letras la llave maestra de la existencia.

Y sin más preámbulos ni arrepentimientos, callaré, como calla la lluvia después de la tormenta. Vivir requiere no amedrentarse ante la muerte, ni suplicar ante el verdugo. Yo gritaré: \"¡Deja caer la guillotina y pongamos fin a este verano implacable!\".