DIOS CON NOSOTROS
Cuando el peso aplasta lo que soy,
cuando el miedo roba lo que fui,
cierro mis ojos y escucho Tu voz,
susurrando: “Hijo, aquí estoy Yo”.
Y aunque la noche quiera apagar la fe,
Tu luz en mí vuelve a encender…
Tú eres mi refugio, mi paz, mi verdad,
mi fuerza en la guerra, mi libertad,
aunque tiemble el suelo, no temeré,
porque en Tus brazos firme estaré.
Dios con nosotros, no hay soledad,
Dios junto a mí… por la eternidad.
En el silencio Te puedo sentir,
en cada lágrima estás junto a mí,
en mi quebranto me encuentras aquí,
Tu gracia me vuelve a construir.
Y cuando dudo y me cuesta creer,
Tu amor me recuerda quién soy en Él…
Tú eres mi refugio, mi paz, mi verdad,
mi fuerza en la guerra, mi libertad,
aunque tiemble el suelo, no temeré,
porque en Tus brazos firme estaré.
Dios con nosotros, no hay soledad,
Dios junto a mí… por la eternidad.
Nada me separa de Tu amor,
ni la sombra, ni el dolor,
Tu promesa vive en mí,
yo confío, creo en Ti.
Nada me separa de Tu amor,
ni la duda, ni el temor,
si Tú estás aquí, Señor,
soy quien dices que soy.
Soy quien dices que soy…
¡no hay temor, no hay temor!
Tú eres mi refugio, mi paz, mi verdad,
mi fuerza en la guerra, mi libertad,
aunque tiemble el suelo, no temeré,
porque en Tus brazos firme estaré.
Dios con nosotros, no hay soledad,
Dios junto a mí… por la eternidad.
Mi refugio eres Tú…
mi refugio eres Tú…
mi refugio eres Tú…