La rutina construyó un muro.
La calidez de otras velas apagó mi relevancia.
Y paso frío en primavera.
Mis ojos ya no reflejan sus rostros...
Ya solo sueltan lágrimas ácidas...
Mi sufrimiento se cuestiona su ser.
Suda frío por desaparecer.
Y las ramas buscan llevarme.
Hago lo posible para mantener esta sonrisa apagada...
Amistades reducidas a conexiones...
Mis aullidos no llegan a sus oídos volteados.
El miedo inundando mi hacer.
Por quedarme solo una y otra vez.