Retumban gritos contra el yugo opresor,
es el pueblo harto que ruge con fuerza
contra el gobierno sumiso que nos niega el pan.
Las calles y plazas se encienden con valor
para impedir que el tirano rife nuestra soberanía.
Familias cargan hijos cual ramas enraizadas,
mientras el oligarca arrebata derechos con crueldad.
Nuestra historia arrastra penas y cicatrices viejas,
pero obreros, campesinos y estudiantes exigen justicia;
no detendrán su marcha de manos firmes.
Sin permiso ni miedo avanzan sobre ruinas grises
hasta derrotar al tirano y conquistar la libertad.
Construiremos la patria nueva, justa y soberana,
con el fuego de un ideal que nadie podrá apagar.
Cantaremos: “¡El pueblo unido, jamás será vencido!”.