Llevo esperando tres días
con sus noches adosadas
setenta y dos horas malas
para ver, que me decías.
Llevo en mi pecho la marca
en el alma, las heridas
de esperar porque decidas
si mi amor lo renunciabas.
Y soporto la desidia
que mantiene mi esperanza
pasan tan lentos los días
pasan las noches tan largas.
Que me muero por la espera
esperando que me digas
si tu amor, era de veras.
Tengo mi paz consumida
por dolor, mis venas sangran
mi ilusión por ver si hablas
poco a poco, veo perdida.
Y pasándose tres días
viendo, que sigues callada
me pregunto si mañana
volveré a sentir la vida.
Este silencio me mata
es muy larga, esta agonía
setenta y dos horas, bastan.
Son tres días en que muero
esperando tu respuesta
tantas horas porque quieras
contestar, si es un momento.
Solo estoy en esta espera
solo yo, con tu silencio
tres días de sufrimiento,
con sus noches de condena.
Si me quieres, no hagas esto
dame pronto la respuesta,
que me muero por saberlo.