La luna estaba ahí
Extraordinaria
Todos los componentes
Del mundo y del universo
Estaban ahí
Y era
Por el silencio interior
Y ausencia que no permitía
Interrupción alguna
Hasta que “se” pensó
¡Qué bello, que espectáculo
Que increíble!
Y con cada “¡que!”
El afuera se fue
Opacando
Y -desaparecer-
Luna, tierra y universo
Ya no eran lo mismo
Pero el pensamiento “si”
O la permanencia
De lo impermanente
Su falsedad.