Una de las siete maravillas
es verte hermosa a escondida
y que tus besos quiten mi duda,
cerca del mar, allí en la orilla.
Con tu mano tomaste mi barbilla
tus besos fueron sacudida
que despertaron una vida,
brotando como luz de sol, amarilla.
Y entre la blanca espuma de mar
fue que aprendimos amar,
con el murmullo y el ruido distantes.
En ambos vibra el romanticismo,
la arena de los cuerpos siente el sismo
la vibración de dos amantes.