Me voy para la guerra
con sueños como brotes
y llevo aquí en mis manos
revólveres con flores.
Me voy a la batalla
con muchos girasoles
que anulen genocidios
de niños y de pobres.
Y llevo aquí en las armas
abrazos que sofoquen
el odio que se expande
y quema hasta los bosques.
Y llevo los misiles
cargados de perdones
que van como gaviotas
con su vuelo muy noble.
Salir ileso quiero
y espero no se mofen
si espero ver mañana
distinto el horizonte...
No quiero que usted piense
que quiero algún renombre
pues... ¿sabe qué prefiero?
¡La aurora, que la noche!