Lourdes Aguilar

NO SE DAN CUENTA...

El tren avanza con un mismo rumbo 

Mientras unos suben otros se bajan 

Algunos al hacerlo están suspirando 

Mientras los de adentro quedaron llorando 

Y en ese continuo ascenso y descenso 

Lo cierto es que la marcha no se detiene 

Y aunque las clases parezcan distintas 

(Unos con equipaje y otros son polizones) 

En esos trayectos a veces muy breves 

Todos comparten la misma suerte: 

Hondos barrancos cual bocas abiertas 

Túneles cual tenebrosas gargantas 

Entes errantes por algún trágico fin 

Acechan siniestros desde las sombras

Pero los pasajeros no se dan cuenta...

 

La esperanza renace cada amanecer 

Con primorosos paisajes a la vista 

Como una promesa a cada viajero 

Que a sus corazones conforta con luz 

Rayos que desde el cielo a su paso  

Derraman sobre ellos su misericordia

Pero los pasajeros no se dan cuenta... 

 

Un solo motor los vagones arrastra  

De repente por rieles tortuosos 

Pero hay peligro en el camino cuando 

El motor se avería o el maquinista 

Pierde la conciencia y acelera imprudente 

Sin permitir más descensos o ascensos 

Y en su loca carrera caer al barranco 

Convertir los viajeros en entes errantes 

y aún así... ellos no se dan cuenta