El tren avanza con un mismo rumbo
Mientras unos suben otros se bajan
Algunos al hacerlo están suspirando
Mientras los de adentro quedaron llorando
Y en ese continuo ascenso y descenso
Lo cierto es que la marcha no se detiene
Y aunque las clases parezcan distintas
(Unos con equipaje y otros son polizones)
En esos trayectos a veces muy breves
Todos comparten la misma suerte:
Hondos barrancos cual bocas abiertas
Túneles cual tenebrosas gargantas
Entes errantes por algún trágico fin
Acechan siniestros desde las sombras
Pero los pasajeros no se dan cuenta...
La esperanza renace cada amanecer
Con primorosos paisajes a la vista
Como una promesa a cada viajero
Que a sus corazones conforta con luz
Rayos que desde el cielo a su paso
Derraman sobre ellos su misericordia
Pero los pasajeros no se dan cuenta...
Un solo motor los vagones arrastra
De repente por rieles tortuosos
Pero hay peligro en el camino cuando
El motor se avería o el maquinista
Pierde la conciencia y acelera imprudente
Sin permitir más descensos o ascensos
Y en su loca carrera caer al barranco
Convertir los viajeros en entes errantes
y aún así... ellos no se dan cuenta