Karen Paola Bravo

Ángel mío.

Ángel mío:

he de confesarte mi amor

que es tanto,

que no se puede depositar 

en un corazón como el mío, 

pues es gigante, 

más gigante que el universo 

en el que vivimos. 

 

Ángel mío 

este tiempo en el que te he conocido, 

ha sido exacto para entender 

que al amor lo conozco 

desde que estoy contigo. 

 

Es que tú iluminas cualquier espacio

con la ternura que habita

entre tus costillas, 

con esa serenidad que 

sólo se encuentra 

en tus pupilas. 

 

Es que tú me envuelves en la certeza

de que al llegar a casa 

me seguirás amando, 

y que al partir

volveré para saber

que me estás esperando. 

 

Ángel mío 

contigo la poesía

no necesita de palabras; 

contigo los versos 

se entretejen en cada mirada. 

Contigo la poesía se construye

palmo a palmo 

entre momentos y besos; 

entre risas y también, 

en el más profundo silencio. 

 

Es que contigo la vileza 

recoge sus maletas 

y aprieta el paso: se va... 

se muda de nuestro lado. 

Contigo no existe lo malo, 

contigo todo es sutil y sagrado. 

Contigo el frío no me toca, 

pues el sol se encuentra entre tus brazos. 

 

Ángel mío, contigo lo tengo todo. 

Contigo, yo ya he ganado.