Una pregunta resuena,
y resuena en mi mente
como un eco imposible de callar.
Viene de todas aquellas dulces ilusiones,
de esos bellos delirios
de lo que fue y lo que pudo ser.
Resuena en el vacío que dejó tu ausencia
y en ese futuro borroso que, en sueños,
era mi salvación y mi perdición.
Era un bello recuerdo de lo nuestro,
de lo que fue y lo que hubiera sido...
Y ahora, en mi soledad, solo me queda el fantasma de lo que habríamos sido.