Impropia red hilarante,
tocaya de tus pieles;
Ajadas al agasajar mis sienes.
De regresarte a regresarme.
O sangrarte y no desearme.
Si tu inquietud desespera
en sus pesares cubiertos de álamos.
O si planeas darte una vuelta por un chasquido.
Tu silencio irá a presidio...
O al vals de tus lúnulas;
Al beso del giste desbordado,
o al disparo del cierre envoltorio
que asustan a tus sierras
sin dueño ni ganado...