katy.

Luz

Hoy miró al cielo buscando al sol. Lo vio, pero su luz no era lo que deseaba.

 

Hoy miró al cielo buscando la luna. La vio, pero su brillo no era lo que anhelaba.

 

Ayer miró al cielo buscando algo que no conoce. ¿Cómo habría de encontrarlo, si ni siquiera lo reconoce?

 

Ayer comprendió que su deseo no se cumpliría, pues no es posible hallar aquello que nunca se ha conocido.

 

Algo tan simple, y aun así tan fácil de olvidar pues vivimos en un mundo inmenso, lleno de cosas por descubrir, pero insistimos en buscar únicamente aquello que ya conocemos.

 

Nos imponemos nuestros propios límites, y luego llamamos monótona a la vida,

 

como si el tedio no naciera de nuestra costumbre de no mirar más allá.

 

Y aun así nos atrevemos a decir que la vida es aburrida y atroz.