Luis Rayo

EL DESPERTAR DE LA ETERNIDAD (soneto)

Haber vivido fue un hermoso sueño
que guía hacia los ecos del edén,
dejando que tristes penas estén
al sentir que de mí ya soy el dueño.

No sé si fui constante o fue un empeño,
ni si existí en el mundo del vaivén;
quizá la paz y luz son el sostén
que brota en el vacío del diseño.

Sin los sentidos, donde todo vibra,
¿qué se puede alcanzar del otro lado?
¿Mudez de sombra en la profundidad?

He vivido, no busco ya otra fibra
ni horas con un sabor mas amargado,
pues soy solo rastro en la eternidad.