Miranda Silva

El laberinto.

A veces quisiera rendirme, darme por vencido y tirar la toalla en esta batalla,
a veces no quisiera ser fuerte, solo quisiera ser un ser viviente,
aunque eso es prácticamente inexistente,
sentimos y vivimos como aquel laberinto,
un laberinto sin salida,
en el que buscamos alguna pista que nos guíe a la salida,
pero a veces esa pista se convierte en el día a día,
es como si estuviera atrapado en el exterior,
gritando por ayuda, pero al parecer nadie me escucha,
algunos quisieran estar en el exterior,
mientras yo quisiera estar en el interior.

Quisiera que esta pesadilla acabase algún día.