El cielo es la marea
que me lleva a una
isla sin nombre, tomando
la vida como tesoro encontrado,
así que quise tener diversión.
Viendo las gaviotas
robándome la comida,
entendí que esto sería
mi presente… si no cambiaba
de trayectoria, los nuevos
piratas son aquellos que eran niños.
Puedo leer mi futuro,
ahí tenía una familia normal,
dónde tenía una comida real,
que no dejaba a nadie atrás,
ahora qué queda en este presente.
Comiendo de sus aguas
la familia de una mantarraya,
del fuego más caliente
he hervido a mis amantes,
que con un buen ánimo,
llené esta barriguita.