Melody E.

Sonrisa

La sonrisa ya está puesta.
No se mueve.

Parece real
hasta que la sostienes demasiado tiempo.

La dejo ahí
para que nadie pregunte,
para que todo siga
como si nada.

Funciona.

Nadie mira más allá.
Nadie quiere.

Detrás,
todo sigue igual:
lo que duele,
lo que se rompe,
lo que no se dice.

Pero eso no importa
si la sonrisa se mantiene.

Y cuando ya no esté,
cuando se caiga conmigo,

van a elegir una foto
donde siga intacta.

Van a decir
que siempre fui así.