El que se va se lleva su memoria,
Su modo de ser río, de ser aire,
De ser adiós y nunca.
Rosario Castellanos.
En Idillo se hunden mis recuerdos
en una fecha que se diluye en el polvillo,
hay una Blanca paloma que va dejando su olvido,
pero todo sigue igual: mi infancia recordada,
el verde valle con su lluvia refulgente,
las flores…
¡Idillo donde crece el olvido ¡
Con su semblante áspero,
con su sombra placentera,
con su paciencia imperturbable,
lentamente en el árbol familiar.
Idillo donde el silencio
es custodiado por los recuerdos
de quienes nos acercamos,
donde la infancia se apaga
como las ascuas en la lluvia,
donde el arrebol duerme
en su línea terminador.
Donde yacen los olvidos.
¡A dónde van los olvidos!
Hacia los sueños, hacia los sueños…
De los que quedamos vivos.