Seráfica y sublime señorita
seduce su sonrisa soñadora;
sonando su soñar tan sibarita,
se siente suavemente seductora.
Semeja su silueta sodomita
salvífica sirena salvadora;
sonriendo soberana y solícita,
somete sexualmente sitiadora.
Su sombra, siempre sueño seducirme,
sacrílega, soberbia sensitiva;
sabiendo simplemente sonreírme,
serena, señorial y sugestiva;
soñando sin saciar, sed de sentirme
sorbiendo su sustancia seductiva.
Autor: Aníbal Rodríguez.