Besaré cada intenso latido
de la comisura de tus verbos
y de mis abiertas vocales
lamerás cada dulce fluido.
Me despojaré de predicados
para mantener erectos tus sonetos
y seremos adverbios eternos
desvistiéndonos…
entre puntos suspensivos
en el vibrar de cada verso.
Y en el calor de tu métrica
seremos sinónimos encendidos
abrasados en el mismo fuego
exultantes, enajenados
entre sinalefa de abrazos
en éxtasis acorazados,
apasionaremos las letras
en una burbuja de sueños.