el brujo de letziaga

Pócima.

 

Pócima que sabes a barrica y madrugada,
a regaliz y matices de vainilla,
que antes fueron verdores,
y mas tarde coágulos de Noé en crisoles...

 

Y me entrego a su gustazo enteramente,
en una bacanal de placeres,
donde este bebedor de morapios naturales
se llena de sus deleites...

 

¡Ay, sangre virgen de la vendimia!
que se desangra pura...
bajo una luna grande, alegre y dorada,
mi candela viticultora...