Tengo pesadillas, no importan las veces que me levante,
siempre sigo viendo esa misma figura.
Imagino que estoy parado en una estructura
a tremenda altura, y no me deja respirar.
El corazón ya está marchitado,
tengo el órgano vital destrozado.
Busca la manera de seguir con vida,
pero no encuentra otra salida.
Te veo en mis sueños, ¿sigues aquí?
¿Por qué aún no te vas?
¿Qué es lo que necesitas de mí?
Me recuerdas a la luna, hermosa y maravillosa,
pero llena de cráteres.
Desde pequeño siempre soñaba
con poder tocar la luna,
ese brillo tan característico de ella,
es el que me enamoró la primera vez que la vi.
¿Por qué tratamos de ser alguien que no somos?
Ya me cansé de aparentar lo que no soy,
mucho menos de seguir ocultando mis emociones.
Necesito un momento para desahogarme
y buscar la manera de botar mi tristeza y mi ira.
Necesito el brillo de la luna
para volver a sentir su energía.
Quiero ese calor que me daba el sol en la cara
cada vez que iba a mi lugar seguro.
Hay días en que se me van las ganas de respirar
y no entiendo por qué mi cabeza no me responde.
¿Por qué hacen llorar al pequeño niño de mamá?
Un día yo me iré, y sé que lo lograré,
escapar de mis pensamientos.
Sé que mis poemas podrán hacer cambiar a las personas,
o mejor aún, sanar.
Ya es momento de que yo desaparezca
y nadie pueda encontrarme.
Es el momento perfecto.
No me extrañes cuando me vaya,
extráñame cuando te sientas sola,
extráñame cuando ya no te vuelva a buscar
en el lugar donde nos conocimos.