Si visitaras mis sueños,
¡Cuántos besos te daría!
Se abrasaría tu piel
al ardor de mis caricias,
que recorriendo tus valles,
y trepando por tus cimas,
plantarían en tu alcázar
mi pendón y mi divisa.
Como la miel de tus labios
en mi boca explotaría,
con esta sed insaciable
de beber tu savia tibia,
que se hace fuego en tu aliento,
y milagro en tu sonrisa.
Si visitaras mis sueños,
que te sueñan cada día,
descubrirías galaxias
en tus ojos escondidas,
escucharías palabras
hasta ahora nunca oídas,
que dirían “yo te adoro”
en lenguas desconocidas.
Si visitaras mis sueños
donde reinas soberana,
sentirías que mi boca
te puede besar el alma,
que florecen las estrellas
con el néctar de tus lágrimas,
y los jardines del cielo
destilan nuevas fragancias,
al dejar tu pie descalzo
su huella en ellos marcada.
Si visitaras mis sueños
y en los tuyos penetrara,
toda la fiebre de amarte
que el espíritu me abrasa,
toda mi sed de adorarte,
toda mi boca hecha llama,
mi corazón descubriendo
los intersticios de tu alma,
con dudas hechas certeza,
con fantasías logradas,
convirtiendo lo imposible
en realidad por tu magia.