Jhondy Algenys

Renacimiento oscuro

En la noche donde mueren los ecos,

brotó una chispa que nadie vio nacer;

no era luz pura, ni sombra completa,

era un latido aprendiendo a arder.

Las ruinas hablaban en voz de ceniza,

contaban historias de un sol que cayó,

y entre sus grietas, cansado y herido,

un nuevo destino en silencio creció.

No todo renace cubierto de aurora,

hay vidas que emergen vestidas de gris,

con manos manchadas de viejas batallas

y un alma que tiembla, pero dice “sí”.

El miedo fue tierra, la pena fue lluvia,

la culpa semilla difícil de abrir,

pero en lo más hondo de lo quebrado

la vida insistía en volver a surgir.

Renacer no siempre es canto de gloria,

a veces es lucha sin voz ni razón,

es dar otro paso con el pecho en sombras

y un fuego escondido latiendo en el corazón.

Y así, en lo oscuro, nació la esperanza,

no como un grito, sino como un rumor,

una fuerza callada, firme y constante,

que aprende a crecer incluso en dolor.