Tan diáfana mentira
Que la luz no se apagaba
Lo frío no se sentía
Pero el hielo me acechaba
Cercano fui a tu cristal
Cercano hasta empañar
Lo que mis ojos no veían
Mi aliento lo pudo encontrar
De tu boca salió falsedad
Y de la mía, un beso fallido
Al volar hacia tus labios
Cuando tus alas se habían ido
Mi boca fue mis ojos
Cuando estos me abandonaron
Tras terminar rojos
Y hundidos, aunque no lloraron
Ya no hay que explicar
Por qué se hunden los ojos
Insondable es el final
Si ya han quedado rotos