Francisco Dantas

Marlene, Encanto de Itapema

En la Meia Praia, escucho al viento cantar,

susurra tu nombre, Marlene, al encantar.

El mar refleja tu dulce mirar,

azul profundo, imposible no amar.

 

En el Costão de Itapema, encuentro tu sonrisa,

como el atardecer, un eterno paraíso.

Cada ola que rompe, cuenta una historia,

de amor y ternura, guardada en la memoria.

 

En el sendero del Morro do Encano, tu perfume está,

mezcla de flores y brisa del mar.

Camino entre la naturaleza en flor,

cada paso dado es rumbo a tu amor.

 

Bajo la luna que danza en el paseo marítimo,

tomaré tu mano, sintiendo la emoción.

Marlene, eres poema, eres playa, eres mar,

mi Itapema, donde quiero morar.

 

Que cada rincón de la ciudad sea testigo, al fin,

de nuestro amor eterno, sin principio ni fin.