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Empezamos la andadura
con fuegos de Prometeo,
y el hombre solo era reo
de comida y aventura
en sus nómadas deseos;
habilidades longevas
por milenios de milenios,
y tan fértil como helenios
pintaba la caza en cuevas
cual artimaña de genios.
Al andar hizo el camino
con su fuego y el metal,
como un gallo de corral
de cacareo divino
dirigiéndose hacia el mal.
Pero el arte, siempre fiel
a la escusa del momento,
fue ese débil instrumento
para esconder lo cruel
de su negro sentimiento;
¿y por qué tanto dolor
invocando dios y ciencia?,
el signo: la competencia
en el odio y el temor
por ignorancia o creencia.
Y prosigue caminando
buscando el mejor ajuar,
nunca detiene a pensar
el porqué hay otros llorando
que no pueden caminar;
pues es así, cosa impía
de los bípedos sin suerte,
malditos sin contrafuerte
que verán a la alegría
cuando vean a la muerte.
Y prosigue porque sigue
cual habilis inventor,
entre galones de actor
que a toda ansia mitigue
en podium de ganador;
Ya, gemidor amoroso,
narrador de infantería,
pobre tirano ostentoso
que se nombra religioso
dando su rezo a una IA.
En ese correr de amores
hacia nadie sabe qué,
dibuja en su frente fe,
y al hablar de los valores
solo puede decir bee...
El comienzo fue sencillo,
el transcurso una ilusión,
su fuego una aplicación
que siempre brilla sin brillo
en una eterna prisión;
y esos bichos de cavernas
con tantos tonos florales,
esos colores sociales
eran figuras muy tiernas
entre figuras marciales.
¿Irá forjando el camino
la presunción de un poder?,
la sombra de un lucifer
travestida de oro fino,
dice qué no, qué a saber.
Siempre mirando hacia el cielo
para buscar redención,
como persiguiendo un guión,
un protocolo, un modelo
de tener la absolución;
pero poniendo el engaño
con un sutil optimismo,
lo que sea, cualquier ismo
con toda forma y tamaño
para engañarse a si mismo.
Dicen pergaminos viejos
donde escribieron ancianos,
que el camino es juntar manos.
¿Mas, cómo vive el consejo
caminando entre tiranos?
Cont.........
Jhetsefany