CARLOS Ab

HALO

HALO

 

En el columpio de la vida,
cayendo sin llegar a morir.

 

En el fulgor de andar,
con la propia aureola,
esa que miran sin ver.

 

En la nada, transparente,
protegido en el destino,
reflejando deseos de luz.

 

En el apartado mundo,
en el secreto de nadar,
de ir a contracorriente,
de andar perdido en mí.

 

En el círculo final de luz,
donde alcanza su cenit,
protegido de esa vida
que hiere y me rodea,
en mi propia aureola.

 

Balanceándome
en el amor,
difuso,
en mí.