Y así te fuiste quedando, no como flor perfecta, sino como proceso: torcido, vivo, real.
Ahora sé que amar es eso: dejar algo en otro y aceptar que nunca sabrás del todo en qué momento empieza a florecer.
Por qué las semillas no preguntan si el terreno es fértil, simplemente apuestan a lo que puede ser.
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Rafael Blanco López
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