Los suspiros van al viento
y las lágrimas al mar;
tibios besos van al fuego
y las almas dónde van;
las promesas con el tiempo
poco a poco olvidarán;
son puñales tantos celos
y el amor, en dónde está;
las caricias, viejas quejas,
las entregas son recuerdos
que otros cuerpos borrarán;
los paseos ya no cuentan,
los regalos serán sueños:
sólo el amor quedará...