Duerme, mi niña, duerme.
Sueña, pequeña, sueña
que siempre puedas verme
con la cara risueña.
Tú llegaste a este mundo
sin ninguna señal.
Sientes dolor profundo
en tu inicio natal.
Un camino fecundo,
harás hasta el final.
No perderás un segundo
en hacerlo real.
Duerme, mi niña, duerme.
Sueña, pequeña, sueña
que siempre puedas verme
con la cara risueña.
Con un amor rotundo
y cuidado personal
en este hogar oriundo
tendrás tu cuna ideal.
Tu sueño es vagabundo
y cruza todo el umbral
buscando el bien fecundo
que te aleje de todo mal.
Duerme, mi niña, duerme.
Sueña, pequeña, sueña
que siempre puedas verme
con la cara risueña.