Yo sé,
que te equivocas.
Podrás arrepentirte
cuando sientas la ausencia
que asoma entre los álamos.
Desandarás los pasos,
al ver que ni la alondra revuela
en tus esteros.
Yo sé que te hará falta el abrazo nocturno,
el poema que arropa los días azul plata
y el cariño escondido estallando en silencio.
Puedes arrepentirte
cuando sientas que duermo
lejos de tu lamento,
con glaciares meciendo
pedazos del olvido.
L.G.