Quinteros Fabian

SIN QUERER TE ENCONTRÉ Y PARA SIEMPRE ME ENAMORÉ (versión 2)

      SIN QUERER TE ENCONTRÉ Y PARA SIEMPRE ME ENAMORÉ (versión 2)

 

  Sin querer te encontré, como se encuentra la luz después de un largo invierno, como quien abre una puerta y descubre que detrás lo esperaba el destino.

   No buscaba nada, y, sin embargo, tu mirada me detuvo, tu voz acomodó mis silencios, y tu presencia llenó un espacio que nunca supe que me faltaba.

  Te encontré sin querer, pero desde ese instante todo en mí quiso quedarse:

         Mis manos aprendieron tu nombre, mi pecho reconoció tu calma, y mis sueños comenzaron a pronunciarte como si ya fueras parte de ellos.

   Y fue ahí, amor, en ese latido inesperado, cuando entendí que ya no había regreso:

      Tu sonrisa sería mi rumbo, tu piel mi deseo, y tu abrazo, mi única verdad.

   Porque desde que llegaste, lo que siento dejó de ser pasajero:

       Tu risa me enciende, tu cercanía me desarma, y tu amor me hace eterno.

   Hoy lo digo sin miedo, sin dudas, sin pausa:

       Sin querer te encontré, y para siempre me enamoré.

    De tu forma de mirarme, de tu manera de existir, de la magia dulce con la que llegaste a mi vida para quedarte.