Ivan Salas

Β‘PrecauciΓ³n!

¡Precaución!,

No te acerques, 

no te lo recomiendo,

no te acerques, 

porque vas a provocar ese fuego,

que no quiero incitar,

 

no te acerques,

porque voy a olvidar mis modales,

y me convertiré en lo que soy en realidad,

un puto y cabrón demonio,

que anhela follarte duro y sin piedad,

 

un poeta tóxico que se enciende,

con tu saliva,

con el olor de tu sexo,

con la sinfonía de tu vocecita gimiendo,

 

¡no te acerques!, te lo ruego,

porque liberaré los demonios de mis adentros,

y voy a descargar contigo,

toda mi virilidad,

toda mi tensión sexual y literaria,

toda mi poesía,

toda mi lujuria contenida,

 

no te acerques porque liberarás,

a un engendro de la poesía,

que ama penetrarte duro y sin piedad,

con sus textos viriles,

con sus poemas erectos,

con su masculinidad tan tóxica,

 

no te acerques, porque no respondo,

no te acerques, no provoques mis demonios,

dejémoslo así, es mejor, a menos,

que quieras... no, mejor no te acerques...

 

𝕀𝕧áπ•Ÿ π•Šπ•’π•π•’π•€
π”»π•–π•žπ• π•Ÿπ•šπ•  𝕕𝕖 𝕝𝕒𝕀 𝕝𝕖π•₯𝕣𝕒𝕀
©π•„𝕄𝕏𝕏𝕍𝕀