Ely.M.

Harakiri imaginativo

Me destruí imaginando,
cual torre de naipes,
como castillo de arena
o burbuja de jabón.

Es tan sencillo imaginar
y tan inevitable decepcionarse.
Creamos imágenes de un momento,
persona o lugar perfectos,
realmente inexistentes.

Y después caemos a ese vacío,
donde probablemente podamos llegar al fondo;
un golpe que destruye, duele
y deja una gran cicatriz.

La imaginación es como una bruma que se construye inconscientemente;
está basada en deseos incontenibles
que nos habitan desde siempre,
pero que permanecen dormidos
hasta que osamos despertarlos...
y entonces empieza la gran pesadilla.