María Isabel

Interior

Hay voces alrededor,
risas que llenan el aire,
pero dentro…
todo suena lejos.

 

Las palabras pasan
como si no fueran mías,
como si hablara otro
desde un cuerpo prestado.

 

Nadie nota el silencio
que grita por dentro,
ni este hueco que crece
aunque todo esté lleno.

 

Se aprende a mirar,
a asentir, a encajar,
mientras algo se apaga
sin hacer ruido al caer.

 

Y en medio de todos,
sin estar realmente en nadie,
late una ausencia suave
que no sabe marcharse.

 

No es falta de gente,
ni de luz, ni de lugar,
es un rincón invisible
donde no llega nadie más.