No sepáis, mejor que no
la rabia si es contenida
no queráis sentir en vida
esa angustia, ese dolor
que te ahoga si respiras.
No dejéis que sea esa carga
de pecados, la salida
no penséis que sea la vida
sacrificio por llevarla,
porque así.. solo termina.
De bastiones sin murallas
de eslabones, sin cadenas
de fortalezas de tierra
de castillos en la playa,
sean motivo por llevarla.
No miréis si está la vista
igual a la voz, cansada
no busquéis jamás la entrada
si no veis esa salida,
que en la vida todo es carga.
No recéis por la mañana
cuando hoy se acaba el día
aguantándose la rabia
camuflada en alegría
no lo hagáis, sin esperanza.
Porque cimientos de barro
se deshacen si se pisan
y si el alma está dolida
morirá, en todo caso
por las culpas de esta vida.
No queráis ser del fracaso
la ilusión que nace impía
el tormento o la agonía
si de culpas, vais cargados
no lo hagáis, no es la salida.
Y se van cargando culpas
a razón que hacemos vida
soportando la desidia
sin buscar ninguna ayuda,
avanzando la caída.
Culpas que tanto escondemos
tras cortinas de inocencia
si mostramos apariencia
de justos y verdaderos,
cuando no lo fuimos nunca.